España hasta hace bien poco ha sido, y en menor medida lo sigue siendo, el lugar donde más y mejores cuidados se les han dispensado a lo loros. Esta afirmación se sustenta en que últimamente se oye con inusitada frecuencia la consabida frase: “es el chocolate del loro”. Por tanto no es descabellado deducir que ingente cantidad de aves prensoras han sido alimentadas con ingentes cantidades de chocolate.
En estos momentos en que las escuálidas vacas están ocupando todos los ámbitos de la economía, los dispensadores del chocolate, aferrándose al principio de la consabida frase, se piensan muy mucho a qué loros hay que retirarle la apreciada golosina. Mientras sí o mientras no, los loros siguen engordando con tan suculenta y nutritiva gollería.
Al tiempo que sucede lo anteriormente descrito, a través de negrísimos nubarrones, vemos abalanzarse ansiosos, hambrientos e implacables numerosos buitres sobre los incautos, famélicos e indefensos pavos.
Fuente: Manuel Villena Lázaro

El chocolate es muy malo para los loros, no se les debe de dar nunca.
Un saludo.
Cada cual alimenta a su animal como quiere, pero es verdad que el chocolate y ese tipo de golosinas hacen que los loros engorden, y eso al final no puede ser bueno para la mascota. Mejor una alimentación sana y equilibrada.